“Lo único que hacen los conflictos armados es daño a las mujeres. Y las mujeres son las primeras víctimas, entonces pedimos el apoyo de toda África, Europa, América y Asia. Cuando la mujer consiga trabajar y consigan llegar a trabajar unidas, una situación nueva llegará”. Así comienza PourQuoi?, con esta película corta nos adentramos en la situación de la mujer en el Congo.
La República Democrática del Congo, lleva varios años
en guerra, lo que supone que miles de congoleños abandonen su hogar en busca de
un sitio seguro. A pesar de ser un país muy rico, hay situaciones que se le
escapan de las manos y que perjudican gravemente a la mujer.La mujer supone el pilar de la economía de el Congo, y en este país son las que más están sufriendo con la guerra. Hablamos de violación, el arma más cruel para irrumpir en la dignidad de una persona. Los rebeldes no sólo violan, si no que realizan prácticas como introducir armas, objetos cortantes, piedras, trozos de madera, brasas ardiendo o telas sucias e infectadas por el sexo de la mujer. A menudo contraen enfermedades de transmisión sexual después de ser violadas por lo que son rechazadas por sus maridos. Después de eso no les queda nada más que resignarse. Y esto es así, no son ellas las que tienen la fuerza.
Caddy Adzuba nos cuenta un desgarrador testimonio que no deja indiferente a nadie.
Una mujer se encuentra en casa con su marido y sus hijos, hasta que varios rebeldes enemigos se meten en su casa, obligando a que se desnudase, estos, comienzan a introducir armas por su sexo delante de su marido y de sus cinco hijos. Por si esto fuera poco, a punta de pistola, amenazan con matar a los hijos si uno de ellos no mantiene relaciones sexuales con su propia madre. Si esto fuera ya de por sí aberrante, el marido ante la impotencia se rebela y es matado y cortado a trozos delante de la familia ante la indiferencia de los rebeldes. La mujer y sus hijos fueron llevados al bosque, ella como esclava sexual, los hijos en paradero desconocido hasta que ella pregunta por lo único que le queda de familia, después una bolsa llena de calaveras se le enseña a la mujer, eran sus hijos. No solo con esto los rebeldes le dicen que la carne de los días anteriores era la de sus propios hijos. Situación horrible para pensar en un suicidio directo, ellos no quisieron matarla, esto sería demasiado fácil para ser mujer.
Las mujeres no han creado la guerra, no han hecho nada, y al final son las que más están sufriendo. Atentan contra su propia dignidad, contra su libertad, tratándola como una basura y destruyéndoles la vida. Una sociedad pobre en un país rico, ¿irónico verdad? Son más de 500000 las víctimas que sufren esto sin contar a todas aquellas mujeres que se quedaron sin sus órganos sexuales, o que sufren enfermedades como el VIH. Lo peor de todo es que hay grandes empresas detrás de esta masacre. Los rebeldes obtienen armas de multinacionales que también forman parte de esto, pero esto se silencia.
Se silencia al igual que todas aquellas mujeres que han sufrido una aberración así, humilladas de por vida, y con unas secuelas que no les dejan despertar aún de esa pesadilla.
Aquí os adjunto la película corta, que no dejará a nadie indiferente.
PourQuoi? Ouka Leele, Bettina Caparrós y Caddy Adzuba.
María GV.




